miércoles, 13 de octubre de 2021

HABLEMOS UN POCO DE SOLEDAD

 


Con la colaboración especial de todos los que me abandonaron, si Ud. esta en este grupo sepa pedir perdón

Salgo a caminar por la Avenida Corrientes y empiezo a notar que estoy sintiendo la misma sensación que pensaba mientras me vestía: ¿cuánta gente que hay caminando en la misma dirección que yo, pero igual me siento solo por lo que comencé a pensar qué era la soledad? porque tal vez mi problema residía en que no podía manejarla porque no la conocía sino solo la sentía. A las dos cuadras de pensar que era una persona sola se me ocurrió lo siguiente:  estamos solos porque estamos aislados de todos los demás habitantes de la tierra aunque parezca un poco exagerado y sin comprobación real es justo por lo que estamos pasando, siendo un poco menos general puedo decir que es la falta de contacto con otra persona por eso cuando nos vemos aislados del mundo sin nadie que nos rodee o nos llame la atención enseguida buscamos reuniones, fiestas o eventos sociales para estar con otros ejemplares de nuestra raza.

Por eso los que tenemos la pasión de la lectura y vivimos apasionados nunca nos sentimos especialmente solos, es una gran ventaja, porque por ejemplo el libro nunca nos abandona y su contenido siempre nos esta dando vueltas por el alma.

Sigo caminando y puedo llegar a la rápida conclusión que todos los que caminan por el mismo lado que yo y a los que lo hacen en otra dirección en algún momento de esa expedición también se sienten solos lo que no podré saber nunca si están conscientes de esa soledad, como sigo estando yo, o simple y automáticamente caminan sin analizar mucho sus sentimientos solo tratan de no chocar contra otro humano ya que los animales nos esquivan.

Ahora bien, la soledad es mala cuando es involuntaria porque trae aparejada tristeza ya que, en cambio, cuando es voluntaria trae aparejada, la mayoría de las veces, alegría por conformidad o resultado conforme con el deseo. Convengamos que la soledad no es un sentimiento general sino más bien subjetivamente personal por lo que el grupo social no se siente solo sino es el individuo el que se siente solo por dicha causa será el grupo social el que para salvaguardar su salud aislara al individuo que goce de ese aislamiento ahondando aún más la soledad que sufre hasta hacerla insoportable.

Ya estoy algo cansado de caminar y pensar al mismo tiempo  por lo que decido seguir pensando sentado razón por lo cual  que voy a entrar a una confitería y, en ese preciso momento,  advierto que llegue a la calle Talcahuano  y aprovecho para sentarme en la vereda de la confitería, para poder fumar, que se encuentra  en la esquina de Corrientes y pido un whisky enciendo mi pipa teniendo la mente en blanco para descansar un poco ya que como decía Pil Trafa  pensar mucho a veces hace mal.

Ya con mi bebida en la mano y mi pipa por acabarse vuelvo a pensar, que no es fácil, en la cantidad de soledades que hay en este lugar, pero no creo que todos se den cuenta que están solos porque son muchos los que salen para estar rodeados de otros humanos que no se dan cuenta que igual siguen solos. Cuando el no darse cuenta de la soledad se utiliza, voluntariamente, como medio de defensa para no darse cuenta que verdaderamente se está solo este sentimiento suele convertirse en una enfermedad. En la misma dirección y finalidad les comparto algo que escribió la psicoanalista Annie Freidenberg publicado en el diario Perfil del 29/6/2021, que expresa lo siguiente:” …  En un estudio realizado en la Universidad de Helsinki se descubrió que la soledad es un factor de riesgo para la salud igual que el fumar, beber o ser sedentario…”.

Volviendo del mundo científico a mi mesa rodeada de un montón de soledades llego a la conclusión que el whisky es solo una compañía pasajera que hace dos medidas que me acompaña, pero no me llega al alma porque necesito, como todos los solos de este mundo, de la interacción humana para curarme de esta enfermedad ignorada por una gran cantidad de negadores de soledad. Por mi cuenta y para no aburrirme me propuse contar cuantos solitarios hay en ese lugar, cuando empecé a contar me di cuenta que debería tomar un papel y empedar a dividir la suma en categorías lo cual resultaría muy complicado para ese momento por lo que lo voy a suplantar por la siguiente y casera conclusión: en este mundo hay cada vez más   gente sola o, lo que es lo mismo, hay cada vez más soledad. Dicho esto, voy a abonar la cuenta y voy a emprender la vuelta a casa que supongo más solitaria por lo avanzado de la hora y que estamos a mitad de semana y mañana hay que ir a trabajar de esto ni la soledad nos salva. Emprendo mi viaje…hasta la próxima.

lunes, 11 de octubre de 2021

CONOZCO MIS DERECHOS !!!


Sorpresivamente, caminando por el barrio de Caballito me sorprende en mi paso cansino y sin apuro una señora pintorescamente ataviada con su elegante pijama cubierto con un tapado, como el de la canción del María Elena Walsh, largo hasta los pies que se introduce furiosa a un edificio y de igual manera toca el portero eléctrico en el cuarto piso reclamando que dejen de hacer ruido que ella conoce bien sus derechos y si no bajan a atenderla y cesan con las molestias llamará a la policía y hará suspender las obras.

Por supuesto, producto de este inculto y carente de educación de este populismo servil a los fines políticos que envalentona a las masas ignorantes de esta decadente Argentina hicieron caso omiso a los justos reclamos de la Señora quien se encontraba recién operada y necesitaba reposo. Por supuesto al verse en superioridad de fuerzas por el número y la contextura física, cual animal salvaje en manada con su indefensa y solitaria presa, demostrando carencia de razón, se burlaron y volvieron a demostrar la falta de cualquier atisbo de importarles el prójimo volviendo a la carga con los golpes y cualquier disonancia estando seguros que por ser mujer, demostración de machismo absurdo que abusa y golpea en nombre del pene,  el incidente no pasaría a mayores pero realmente no sabían a quien se enfrentaban y que la dulce y bella vecina llegaría hasta las últimas consecuencias con tal de poder hacer el reposo que le había ordenado el médico y paralelamente conseguiría un poco de paz y tranquilidad para sus cómodos e inertes vecinos quienes seguían soportando una intranquilidad producto del seudo machismo obrero demostrado por quienes trabajaban en ese departamento aunque habría que hacer una sincera aclaración no todos los obreros que trabajan en la construcción son así pero, lamentablemente, la gran mayoría sí porque están influenciados por la materia y lugar en el que trabajan todo ello unido a su falta de educación y cultura lo que hace un combo perfecto para el desastre que a veces esta coronado por la excesiva ingesta de alcohol.

En cambio, la Señora víctima de esta lamentable situación que, hasta puso en peligro su vida, no es exagerado ya que los que usamos la palabra para defender nuestros derechos estamos desprevenidos a cualquier uso de la fuerza animal de esta clase de gente, por defender sus derechos siendo un ejemplo claro de convicciones democráticas y de los peligros, que corremos, en nuestro querido país, los que hemos elegido ser cultos y educados.

Como, la intensidad del ruido iba en aumento y daba la sensación de que semejante situación era provocada a propósito por los mencionados trabajadores en escarmiento por haberse atrevido a enfrentarlos y, además,  ante el peligro que por los exagerados golpes sufriera algún daño en su pared y dándose cuenta que hablar con esta gente no arribaba a solución alguna procedió a dar noticia a la policía de tan inaguantable y peligrosa situación requiriéndole tomen medidas urgentes que sean conducentes a la solución del problema.

Como suele suceder, en estos casos, una vez arribado  el personal policial y ante el peligro de sufrir alguna detención que empeore aún más la situación de alguno de ellos si tiene antecedentes penales los valientes operarios del martillo, masa y afines culminan con sus delictivos ruidos y comienzan a trabajar en forma civilizada como reclamaba la Señora de los derechos que  entendió  el mensaje, claro y funcional, acerca de que no solo hay que reclamarlos, con vehemencia y pasión, sino ejecutar todos los medios que pone a disposición la Ley para efectivizar su cumplimiento y respeto; solo así se lograra mantener la  vigencia y operatividad  de nuestro sistema legal. Este escritor le dice gracias por ser el ejemplo de defensa de nuestros derechos y además el pijama con el tapado le queda divino esto último es la licencia que me da el hecho de ser el escritor del presente relato.

 

 

 PREFACIO

Qué triste estas mi Buenos Aires más gris que nunca y lo afirmo con el conocimiento que dan los años porque si bien estoy escribiendo en el 2021 nací en 1960 y desde ese instante y en forma ininterrumpida estoy en mi querida Buenos Aires habiendo sido testigo de un montón de circunstancias buenas y malas, pero ninguna tan gris y opaca como ahora.  Los empedrados tan amados por los poetas criollos y por varios y emotivos tangueros pasaron a ser una molestia más que una demostración de que el tiempo nos da un sosiego cada vez que paramos la vorágine diaria para tomar un café o charlar acunados por el sol de las 13 hs. A poco que nos detengamos a observar la ciudad que nos rodea mientras transitamos presurosos y de andar desprolijo por alguna de sus calles, que creíamos eternas hoy no estoy tan seguro, veremos que de pronto se han vuelto grises y que el brillo que las caracterizaba se ha opacado de tal forma que más que la metrópoli pujante que nos sorprendía positivamente casi a diario hoy parece remedar pasillos de viejas construcciones abandonadas y castigadas por el paso del tiempo.

Que cruel ha sido el destino con nuestra querida Buenos Aires y, por ende, con nosotros que nos ha vuelto ciegos selectivos porque nos ha puesto en un lugar desde el cual solo podemos ver las ruinas de la gran ciudad pero no su esplendor y belleza que nos lleva a preguntarnos si todavía existirán y la triste respuesta sea que no existe esa selectividad de miradas sino que poco a poco se han extinguido y no fuimos capaces de hacer nada. Ya ni las luces de la Avenida Corrientes brillan de tal manera que pueda sorprendernos sino parecen bichitos de luz que orgullosos de su poder brillan en el gris que predomina invencible porque somos nosotros también los que llevamos de un lado a otro la tristeza que nos domina hasta abatirnos.  Muchos de los que lean esta obra me creerán un exagerado serial y que la cosa esta de la ciudad no es para tanto por eso los invito a que vayan a los barrios tanqueros donde el gris era señorial y elegante y comprueben que no sigue siendo así que ya no obedece al estilo compadrito tanguero, sino que se parece más al abandono depresivo que a otra cosa ya nos da igual solo queremos irnos.

Para colmo nos inventaron una pandemia tan eterna como la desidia de la ignorancia de los políticos de turno y su corrupción que, entre otras cosas, aumento el caudal de tristeza y desesperanza que sirvió para hundir, aún más, a mi querida Buenos Aires.

Yo sé muy bien qué triste no es una categoría sociológica o política; sé que es una afirmación casi bobita y, sin embargo, me pareció triste. Nunca había oído a tantos diciéndome que si no fueran tan viejos o tan pobres o tan cobardes se irían del país; nunca, a tantos diciéndome que ojalá se fueran por lo menos sus hijos o sus nietos; sin embargo, aún no podemos aglutinar en unos pocos términos los motivos por los que se cubrió de tristeza Buenos Aires. Por supuesto que esta desazón solo nos puede conducir al abandono que ahora está  sufriendo mi Buenos Aires con sus venas sangrando producto de la desaparición de su siempre alegre belleza intercambiada por suciedad  acompañada de miles de negocios cerrados y toda su gente con su algarabía y ganas de divertirse sin importar el día ni la hora en su gran mayoría también desaparecida.

 


HABLEMOS UN POCO DE SOLEDAD

  Con la colaboración especial de todos los que me abandonaron, si Ud. esta en este grupo sepa pedir perdón Salgo a caminar por la Ave...